El uso de las virutas de roble (oak chips) es en muchos países productores un modo alternativo muy generalizado de elaboración del vino. Con este método, se adiciona la madera al vino, y con ella, sus esencias, aromas y cualidades organolépticas intrínsecas del roble, sin que necesariamente deba reposar en una barrica; muy al contrario del estilo de elaboración clásica que por ejemplo, conocemos en España.
Dos factores influyen de una manera determinante en la práctica del uso generalizado de las denominadas virutas de roble en otras zonas del mundo:
A. El primer factor es el económico. Las inversiones que se han de realizar en barricas, en elementos y equipos de estiba y trasvase, mano de obra, instalaciones de guarda y mantenimiento, inmovilizado del capital etc., convierten al método tradicional en un sistema radicalmente diferente en cuanto a costos se refiere, en comparación con otras soluciones ya existentes en la actualidad.
B. El segundo factor es la normativa y legislación al respecto. Es importante recordar que hasta hace sólo unos pocos meses, en la Unión Europea, sólo existía normativa por la que quedaba regulada la elaboración de los vinos en la forma tradicional que ya conocemos. Sin embargo, en prácticamente todo el resto de zonas vitivinícolas del mundo, la elaboración a base de oak chips, ya estaba perfectamente regulada.
A la vista de la experiencia en algunas otras zonas y países también vitivinícolas, queda sobradamente demostrado, la existencia de otras buenas alternativas para la elaboración del vino. El uso de las virutas, sticks, polvo etc.. de madera de roble, son sin duda una buena solución ya que proporcionan al vino características analíticas, sensoriales y aromáticas esenciales, iguales a las que pueda adquirir durante su reposo en la barrica clásica pero con inversiones diferentes y sin olvidar además, su optimo resultado final.
url: http://virutasderoble.com