La imagen general de una empresa o institución es básicamente un estado de opinión pública. Esta imagen que el público tiene de la empresa no sólo se genera por la gestión y actuación de dicha empresa, esto es, por el conjunto de comunicaciones emitidas por la entidad, de su comportamiento hacia ese público y de su forma de llevar a cabo las tareas administrativas, sino que además una institución es identificada por una imagen visual que personaliza las comunicaciones ante los ciudadanos. Esta imagen visual, resultante de la percepción por parte del público de la denominada Identidad Visual Corporativa, refuerza la imagen general de la empresa. Se trata, en definitiva, de crear un código visual a partir de una serie de informaciones que no son de carácter visual, sino de concepto y personalidad para definir la empresa.